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La procesión pasaba durmiente
Engalanada de bellas doncellas,
Esclavas de la Virgen eran
Desde su primera comunión.
Llevaban el luto por Cristo
Y aún no conocían varón.
Ahora que las miro despacio
Presiento que el tiempo no existe,
Que la luna -la misma Virgen María-
Se ha desparramado en mil pedazos
Sobre cada uno de sus gestos,
Mientras sobre el sueño de los hombres,
Se cierne la esencia de Dios.
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